miércoles, 10 de noviembre de 2021

AMOR A PRIMERA NOCHE.

Hace noche de hermosura, de lluvia lenta con rumor de besos que flotan en el agua. Inmenso el cielo cubierto de nubes que huyen empujadas por el viento, acompañadas de sombras a las tres de la mañana.

Tras el cristal veo enamorados con sus auras de colores, vestidos de estrellas en su esfera de amor, susurrando promesas que tal vez queden en el olvido. Luego, silencios. Silencios de esos que inflaman el pecho y despojan de horas al tiempo para regalar rosas y caricias.

Pasan por mi ventana y no hay luciérnagas, solo luces añejas de faroles que han envejecido mal. La lluvia dibuja rascacielos de agua que tiemblan bajo la luz artificial porque es invierno. Es invierno y los cuerpos extienden las manos fecundas de cariño para guardar los impulsos de siglos que pasan en un suspiro.

Me gusta esta noche de ojos abiertos y temblor de corazones, de vida que crece en labios generosos mientras el alba asoma sus bordes.