martes, 25 de septiembre de 2018

FRENTE A MÍ

Hay sonidos, palabras, música que dispara a los goznes del corazón impidiendo que te des la espalda a ti misma, que rompe en pedazos los pocos retazos de cielo oscuro que te quedan. 

Mi corazón era flor atrapada en un libro, ahora tiene la cara amarilla de las margaritas asomadas a un tiempo acumulado, a sentimientos fermentados que cierran heridas y abren miedos. El miedo…, el miedo es la falta de belleza que petrifica el alma, es algo remoto que palpita en lo profundo del ser transformándose en silencio. Aún cuando la sangre grita henchida de gloria, las palabras se coagulan y parapetan tras el miedo. 

Imposible escapar del bullicio del amor, lo recuerdo perfectamente y también la sombra y la fiebre que roba la vida cuando pierdes la memoria. Pero qué hacer cuando el amor arde en la boca, cuando el alma es más alma y la luz orbita en la cresta de tus días. Qué hacer… ¿Volver a ser piedra? 

Solo estoy viva, puede que todo sea irreal y me esté viendo reflejada en un sueño que no es mío, o puede que me queme de locura y rompa las bridas del corazón. 

Suena la música como un huracán y cuando termina, siento ganas de llorar.