miércoles, 28 de julio de 2021

SIESTAS DEL SUR.

El alma en la siesta esta circundada de océanos de sueño, pero el afanoso termómetro mantiene la vigilia. Comienza la evocación del tallo de hierba y la lluvia que despierta olores a la tierra; esa Naturaleza sin freno, estrepitosa cuando el sol está de baja.
Hondos suspiros salen de cuerpos inertes, calor a la sombra que confiada deja pasar el viento que arde en la nada. El sueño se fragmenta y el alma audaz recurre a la belleza hospedando recuerdos que son más bien un presente, el presente. 
Besos tibios recorren la sangre, corazón responde con espasmos. Uno, dos, cien... Calor, la carne se cubre de diamantes bajo la danza del amor mientras la emoción, rebelde,  vibra en el pecho. El calor se desploma y las parras dibujan encajes en el suelo, son filigranas que las hojas tejen con la sombra. Siesta, almas de verano bajo el oro de estas tierras, ese que calienta las aguas y las penas, que sobresalta al que quiere invocar a Morfeo y que seca los arroyos cuando junio rinde sus días.
Siesta en el sur, donde el sueño es solo para cuerdos y acaso una tarde se habla de horas derretidas al reloj del mediodía. Ojos cerrados, pero despiertos al lento pasar de la canícula que obstinada se pega a las mejillas.

miércoles, 26 de mayo de 2021

CARTAS A LA SOLEDAD.

Siempre vuelves a mí,  querida amiga, inseparable y fiel cuando el alma deja de entender la vida. Tú que en verdad me conoces y envuelves mis emociones cuando no se pueden mostrar, tú me acoges hoy una vez más,  como siempre, como gracia concedida por los dioses. 

Cierra las ventanas, echa el ruido fuera y deja que el silencio cubra mis sentidos, solo así hallo la paz que se escapa por las grietas del insomnio. Porque yo soy silencio, corazón imperfecto que no conoce el sosiego, ocupado como está en suspiros de almohada a la sombra de las noches. Soledad, tú lo sabes, sin ti estoy huérfana de consuelo en este mar de tristezas que solo me importan a mí. 

¿Cómo ocultar mi fragilidad si no es contigo? Débil frente al abismo cálido de las ilusiones,  solo tú cuelgas la verdad en el filo de mis ojos que juntos lloran y ríen sin saber qué es lo acertado. Sí, solo tú eres mi auxilio de años, mi abrigo interior que tapa las vergüenzas de un corazón enamorado. No me impidas, soledad, acogida en tu reino, pues la vida me expone a la incomprensión y al lacerante espectáculo del abandono de mí. Abre tus puertas, soledad, que paso.

domingo, 21 de febrero de 2021

ENGAÑO.

Hoy el cielo nos ha sorprendido con la dureza del sílex, tal vez porque nos habíamos acostumbrado a mirar al sol a los ojos y no a la luna, que es quien de verdad puede engañarnos. 

Una lluvia espesa vela la luz que habíamos inventado, trayendo de nuevo la zozobra del invierno y sus diamantes acuosos. El cielo no detiene su hemorragia que ya en febrero se antoja insolente. Porque no es esta igual que la lluvia de mayo que cae como satén sobre la piel amada. No, esta es la que nace de la tiniebla y envuelve quejas que ya nadie quiere oír.

Es un día para beberse de un sorbo sin dejar una gota, para pasar palabras de la lengua al papel sin pensar demasiado. Como ahora, como yo, que no sé ni lo que escribo. Un día para excavar los fondos arenosos del corazón y plantar margaritas.

Y en este día, aquí estamos, con las vigas del alma a punto de oxidarse pero en pie, admirando la belleza trágica de un invierno que juega a revivir unas horas, esas que a veces encienden o apagan la imaginación. La mía, ¿inmerecida, desgastada, torpe? Dímelo tú, lector.

jueves, 18 de febrero de 2021

EL SOL


Esta mañana nos visita el sol, se extiende por los contornos de esta tierra color de la piel en verano, cuando los pies crujen sobre la arena caliente. El viento es tranquilo y delante de los ojos, escaparates de flores se muestran sin pudor. Es la vida en el campo, la que cabe en los cuerpos que saben esperar mientras el frío extiende su aliento.

Un lecho de hierba crece junto al arroyo, lento y en paz transcurre como el tiempo, solo que aquí, el tiempo se ha yuxtapuesto. Por la noche, la luna aúlla entre los juncos, cargada de nostalgias y amores que ya a nadie importan.

El cielo azul abre su cremallera por la que asoman nubes propias de enamorados. Son antiguas, están ahí desde antes de que yo naciese y estarán mientras haya hombros dispuestos a cargar con esta herencia.

Vuelvo al camino, al otro lado de la casa la siembra se aprieta a la tierra hasta saldar su deuda llegada la primavera.  Mientras tanto, esperaremos al sol que hiere las heladas y pone voz al silencio con el vuelo de las abejas. El invierno envejece, Andalucía despierta.

domingo, 14 de febrero de 2021

¡MUCHAS GRACIAS!

 

Nochebuena de 2020, había salido por la mañana unas horas y al regresar a casa me encuentro con un paquete de regalo envuelto en un bonito lazo rojo. No podía ni imaginar la sorpresa que aguardaba en su interior. ¡Regalos con la imagen de Casa  Encantada! Pero... ¿Cómo era posible? ¿Tanto cariño despertaban mis personajes? 

Sinceramente,  me quedé sin habla: Una bolsa para la compra,  una mochila y una botellita para agua aparecieron frente a mis ojos como salidas de uno de mis cuentos. Ahí estaban, como si de un momento a otro la lagartija Matilda fuera a salir de la mochila, como si el mago Pirú hubiera hecho magia. La magia de los cuentos. 

Gracias, Yasmina Pino por este regalo tan maravilloso,  sin duda la sorpresa más bonita que me han dado desde que escribo.  Haz extensible mi agradecimiento a todas las personas que lo han hecho posible, por favor. Siento haber tardado tanto en publicar mi agradecimiento,  pero quería hacer unas fotos que hicieran justicia a este hermoso regalo. Un millón de gracias,  fue un día muy feliz.







lunes, 8 de febrero de 2021

FESTÍN DE INVIERNO

 

Un cielo gris metal se extiende sobre la existencia, doblando árboles raquíticos encogidos de frío. Es un color que invita a arrellanarse en los recuerdos, a arrojar el corazón por encima de los días. Lejos, tan lejos como alcance el vuelo de una golondrina.

Colores así emergen de la poderosa Naturaleza para recordarnos que no somos inmunes al temblor de las emociones, que somos arcilla en manos de la risa o del llanto. ¿Quién quiere llorar en esta tierra? Nadie, sabiendo que la arena ardiente espera al otro lado del calendario, cuando el sol devora las horas con la misma avidez que el amor consume a los enamorados. No, nadie llora aquí.

Cierro la ventana, las nubes están a punto de estallar, acarician con su panza la cresta de las sierras y penetran en la maleza descargando su tinta que dibuja ocres, topacios y verdes. Aún resiste la inocencia en este paisaje tupido de años, vibrante de sensibilidad que juega a colorear esta tarde de luces vendadas, de humedad... De este insólito festín de invierno iluminado tan solo por mis letras. Mis pobres letras.

Muchas gracias a Josefa Ortega Peña por la bonita fotografía.  Gracias por despertar mi creatividad 😘

domingo, 17 de enero de 2021

EVOCACIONES

Volverán los días largos y la sed a la boca, los pasos bajo la sombra y los cabellos revueltos en anarquía perfecta. El sempiterno abanico que baila en la mano a las horas del fuego y las pecas bajo los ojos arrugados de sol. 

Volverá el verano, paraíso del insomne que estrella los suspiros contra las horas y saca de la noche letras para sus lectores.  Y el día,  bajo los árboles, deja descansar la piel que el sol cubrió de claveles rojos. 

Vale la pena esperar las estaciones si al final están los sueños bajo un sombrero, en los campos tranquilos de julio, con el alma en las hojas encendidas de vida. En este lugar, al nervioso viento que se cuela entre las flores y estira su olor en mi particular paraíso. 

Volverá el verano, feroz, resplandeciente, con mañanas de cielos aguamarina que se derraman sobre el muro de calor de una Andalucía dormida al son de los insectos. 

Volverá,  lo sé y lo espero.

Pepa Gómez.