Un culebre en Casa Encantada.
Esa mañana la lluvia había dejado a los habitantes de Casa Encantada sin su desayuno primaveral en el jardín, pero no les importaba, porque si algo tienen los días lluviosos es tiempo para contar historias en torno a la chimenea. Pirú había encendido la lumbre y el crepitar de las llamas ponía música y paz a un día tranquilo, aparentemente, claro, en Casa Encantada nunca se sabe. Matilda y Plumillas estrenaban un nuevo programa de radio al que habían llamado: "Historias encantadas". En esos instantes entrevistaban a doña Sinforosa, que estaba contando cómo ella y su amiga doña Piedita salvaron el bosque, consiguiendo que ningún animal tuviera que emigrar a lugares lejanos. Todo parecía estar tranquilo y Pirú aprovechaba para ultimar algunos hechizos de protección, pero antes quería consultar con don Leonardo algunas cosillas. - Dígame, amigo mío ¿De verdad cree necesaria la pantalla lumínica para Casa Encantada? - Preguntó el mago- - Sí, últimamente están apare...