martes, 19 de junio de 2018

BAJO LAS ADELFAS


Trae el viento el sonido del cencerro,  las hojas de los árboles que se mecen con ternura en esta mañana de junio incendiada de sol. Es el viento una mano dulce que en las noches de verano, trae el canto del grillo al oído del que sabe estar en el campo y sonreír al calor al filo de la besana.
Infinita la tierra que me rodea, como el deseo de los arroyos que sueñan ya con futuros caudales mientras miman el agua que duerme en sus lechos. Campos de Ceres pintados de oro, flores impuestas en un lugar donde antes sólo hubo un paisaje desolado.  Huertos, tierra removida, luna, cielos azules en esta región de amor.
Silba el viento, trae la voz de las madres, flores en la arena que besan la frente del que sale a faenar la tierra. Mulas recias, redondas sus nalgas pisan la era, tiran del trillo que unas manos jóvenes  guían. Estampas de otros tiempos que decoran los siglos de este lugar, un lugar que ama su pasado y espera a ciegas su futuro.



Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.Código de registro: 1806197444851

A MIS AMIGOS.

Vosotros que hacéis caudal en cauce seco, brisa sobre los olivos,, sol y sombra en días de olvido. Vosotros, pasad y sentaos conmigo.
Quiero decir que sois la vida por encima de los años y los ojos que aman cuando muere el trigo.
Venid, compartid mi mesa  ahora que la tierra parió y hay yantar y vino. Venid, venid amigos. Pasad escritores, artistas, profesores, empresarios, ganaderos , hacedores de libros. No olvido al arqueólogo, ni a los soñadores, ni a los que apenas tienen para hacer su nido.
Sentaos a mi lado y escuchad bien esto que os digo: ¿Qué es la vida sin la risa, las luces, los perdones, los encuentros y el amor de los amigos?
Por eso os quiero a mi vera para celebrar, para llorar, para compartir esta vida  que  Dios nos puso en el camino. Pasad hermosos, quedaos conmigo.


Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.Código de registro: 1806197444882

jueves, 14 de junio de 2018

SENSACIONES DE JUNIO


El silencio, apenas interrumpido por el canto del gallo y las carreras juveniles del potrillo en la cerca. La tranquilidad se instala aquí como triunfo noble sobre una vida de prisas, esas que vuelven impuro al tiempo, ni siquiera la memoria acelera en este lugar los días porque no hay fatiga capaz de destruir la paz. 
No hay desorden en la luz ni reproches a los cielos, porque aunque llueva, siempre son bellos. Todo es hermosura, hasta la vejez de las ventanas honran una luz que se escapa entre sus maderas de años. Por las noches, entran las estrellas y detrás, la luna que se sienta en la mesa del campesino. Podéis venir a visitarla.
Tarde dormida en el campo solitario donde brotan los recuerdos y se enredan en las palabras. Se estremece el alma, háblame misteriosa, tú que eres la dueña de los siglos dime quien pone ritmo a la memoria. ¿Acaso eres tú? Cuelgas en mi mente imágenes, sonidos y palabras en estas horas leves de pluma y brisa. Aquí no hay tiempo que pueda romperse, alma tú lo sabes.
Me duermo, el sueño me arrebata el pensamiento y me aleja del florido campo, ahora la paz me arropa en esta tarde de junio, plena como la copa en manos del anfitrión.


Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales. Número Registro Propiedad Intelectual:  1806147397756

lunes, 4 de junio de 2018

Adiós al pasado

Sentada en la orilla, mirando las aguas que pasan llevándose el pasado, fija en el espejo rizado atisbo un pensamiento que no se curó. El presente le lanza un salvavidas y me devuelve una historia de viajes a ningún sitio y promesas incumplidas; muchas de muchas en un tiempo donde la vida no corría tan aprisa. ¿Acaso importa el tiempo? ¿Existe realmente?
Sentada en un arroyo que conozco y me conoce, los minutos se hacen líquidos y se escurren transparentes entre mis manos. Pasado es cárcel que echa cerrojos a poco que metas un pie en él, pero aquí estoy, removiendo la marmita del sentimiento entre piedras que tiemblan bajo el agua fría de un mes que debería ser látigo en los campos.
Me marcho, a mi espalda el agua sigue su camino mientras el tiempo sin tiempo, el que nos hace transitar,  dibuja pasados en mi corazón. No miraré…, atrás.

Gracias Pepi Muñoz Garcia por  la foto, a cambio, estas letras van para ti como regalo de cumpleaños. ¡Felicidades!


Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales. Número Registro Propiedad Intelectual:  1803146136805